Como bien dijo " El narrador " somos una generación de reformistas,
la cual por motivos desconocidos no dejamos de hacer reformas sorpresa para
darle un toque más juvenil a las cosas.
El día de la reforma estábamos en el patio
tranquilamente jugando, riendo, corriendo,..... Vamos las típicas cosas, pero
al escuchar la campana para subir a la celda..... Perdón a clase .Nos cambio el
chip y vimos que algo en el patio no estaba acorde con la decoración.
Primero empezamos a balonazos contra una
pared a ver si los cimientos eran resistentes .( seguridad ante todo ) ,
una vez que comprobamos que todo era correcto vino el jefe de obra y quiso
probar el de primera mano que los cimientos eran de primera calidad y cogiendo
el balón tirando repetidamente contra el muro armado en una de esas que el balón
te viene perfecto ( fuerza , altura ) y la motivación del jefe de obra
que vio a Zidane como la enganchaba , pero caro el no era Zidane , el balón cojio
altura fuerza y mas altura asta que finalmente una vidriera de la iglesia mal
colocada detuvo la bola de demolición . Todos nos sorprendimos al ver la
majestuosidad de la reforma, el jefe de obra hizo un trabajo cojonudo una
reforma que le dio el aspecto que siempre quisieron.
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