viernes, 7 de junio de 2013

El ariete del vestuario.

Primavera del   2002 , 30º grados, colegio de cuyo nombre si me quiero acordar pero no puedo decir , un grupo de unos 20 alumnos machos ibéricos y sudorosos tras un partido de fútbol se encuentran en un vestuario de unos 15 metros y de este modo  empieza  nuestra historia.


Causas del destino o de la mala  suerte coincidieron en una misma habitación las dos generaciones de "genios reformistas " que ha dado nuestro colegio, 20 alumnos agotados y con prisa por cambiarse pues tenían un examen y el tiempo apremia. Cambiado el primero de ellos, se dirige veloz a abrir la puerta cuando descubre asombrado ...  que la puerta no abre !! 



El pánico cundió , todos y cada uno sentían la claustrofobia que daban esas 4 paredes con tanta testosterona, pero a grandes males grandes remedios y en esta situación salieron los "elegidos" aportando soluciones al problema. 

El primer genio  considero que si la puerta no se abría hacia adentro lo mejor era forzar su apertura hacia afuera, no se sabe si fue el pánico o la falta de oxigeno pero varios compañeros se aventuraron a probar esta extraña solución para el problema. 

Fracasada la primera opción, otro elegido, erudito en el campo de la física y en especial de la apertura de  puertas  considero que la mejor solución era quitar los marcos y  el pomo de la puerta,  se sabe que en el país de los ciegos el tuerto es el rey y en ese vestuario a falta de leyes se considero que también sobraban los marcos y el pomo de la puerta. 

En esta situación de desesperación el destino caprichoso había colocado a John en ese vestuario, alguien que casualmente era fan de El Señor de los Anillos: Las dos torres y había aprendido grandes lecciones de la película. 

Como un héroe que emerge entre las cenizas, John pidió unos valientes para agarrar con firmeza uno de los bancos del vestuario y  usarlo a modo de ariete , porque claro si le funciono a Saruman con una muralla de la leche, contra una mierda de puerta seria pan comido.

Golpe tras golpe John veía cerca la victoria, la gente miraba expectante entre la incredulidad y la esperanza cuando de repente se obro el milagro ! La puerta se abrió y entro con un chorro de luz una monja vestida con una bata blanca , John y sus valientes no daban crédito , estábamos todos salvados !! 

La monja entro en el vestuario y sus primeras palabras retumbaron como un trueno, no era Gandalf sino Saruman,  no daba crédito ante lo sucedido y a cada palabra de castigo que decía los presentes sentían mas y mas miedo en sus cuerpos, vamos que nos veíamos todos en la puta calle y que para eso mejor cierren la puerta y ya abran otro día . 

Como en toda gran obra, se quiere conocer a los autores, y los valientes fueron llamados uno a uno a un interrogatorio para conocer sus hazañas en esta épica historia. 

Los supervivientes agradeciendo el gesto de sus héroes consideraron de mutuo acuerdo escribir : " No he realizado acto vandalico ninguno" , para evitar que a uno le cayera todo el marrón.   Pero nuestro héroe John  quería que su hazaña perdurara al tiempo y fuera contada de generación en generación y su respuesta al interrogatorio fue : " No he utilizado el ariete en ningún momento."  Estas declaraciones frente a la directora del colegio   nos demostraron que los héroes nacen para serlo y sobre todo no temen a la muerte ni a las monjas jajaj 




4 comentarios:

  1. jajajajajaajajjajaja a las armas mis valientes!!!!

    ResponderEliminar
  2. jajajaja "no he usado el ariete en ningun momento" XDDD

    ResponderEliminar
  3. Eso hay que vivirlo porque la historia contada pierde demasiado...en persona no pudo ser mejor xD

    ResponderEliminar